Hoy voy a centrarme en las bodas andaluzas, sobre todo aquellas que se encuentran en la tacita de plata, Cádiz.

Personalmente me chiflan las bodas en la playa, desde que era pequeña y vi una de esas películas americanas en las que la pareja se casa en una playa de Hawai, que siempre quise vivir un momento así.

Imagínate el mar, el sol, la arena blanca y el sonido de las olas de fondo. Una lástima que en España no se permitan bodas completas en la playa, es decir la celebración de la ceremonia y el banquete, ya que todas las playas son públicas y no se permiten celebraciones de particulares en ellas. Pero aún así, más o menos se puede disfrutar de la ceremonia y banquetes cerca del mar.

Eso sí, es muy complicado encontrar un cura dispuesto a realizar la eucaristía del matrimonio, fuera de la iglesia así que lo más seguro es que la boda tenga que ser por lo civil.

Pero claro, una no va a quedarse sin boda porque no se permitan hacer en plena arena. También hay otras alternativas igual o más atractivas, por ejemplo celebrarla en un cortijo. Hará unos meses, en pleno septiembre, que acudí a una boda en un cortijo gaditano, donde el pasillo por el que accedían los novios estaba hecho con cesped artificial, todo estaba decorado de manera exquisita. El blanco de las flores y el verde del cesped artificial, daban un toque precioso a la boda, y es que no sólo puedes tener tu boda perfecta en la playa.

Como me gustó tanto aquella boda, me informé y me dijeron que fue la empresa de cespedartificialcadiz.com.es, quien se encargó de la decoración del pasillo.